Una calle oscura. Un hacha ensangrentada. Eddie mirando directamente hacia nosotros.
La portada de Killers ya advertía que este no sería un disco fácil de olvidar.
Publicado en 1981, el segundo álbum de estudio de Iron Maiden capturó a la banda en un momento irrepetible: todavía conservaba la energía cruda de sus primeros años, pero comenzaba a mostrar el sonido más ambicioso que posteriormente la llevaría a conquistar el mundo.
Y detrás del álbum hay varias historias que lo hacen todavía más interesante.
El último disco con Paul Di’Anno
Antes de Bruce Dickinson, la voz de Iron Maiden perteneció a Paul Di’Anno.
Su interpretación áspera y agresiva fue una parte fundamental del sonido de los primeros años de Maiden y quedó registrada en los álbumes Iron Maiden y Killers.
Este sería su último álbum de estudio con la banda.
Poco después de la gira de Killers, Di’Anno dejaría Iron Maiden y comenzaría una nueva etapa con la llegada de Bruce Dickinson.
Por eso Killers representa algo especial: es la fotografía de una formación de Maiden que estaba a punto de desaparecer.
El primer álbum con Adrian Smith
Mientras una etapa estaba terminando, otra comenzaba.
Killers fue el primer álbum de Iron Maiden con Adrian Smith como integrante de la banda, formando junto a Dave Murray una dupla de guitarras que terminaría siendo esencial en el sonido de Maiden.
Las armonías entre ambas guitarras se convertirían en una de las características más reconocibles del grupo durante las décadas siguientes.
También fue el primero con Martin Birch
Hay otro nombre fundamental detrás de Killers: Martin Birch.
El reconocido productor había trabajado con bandas como Deep Purple, Rainbow y Black Sabbath antes de comenzar su relación con Iron Maiden.
Killers fue el primer álbum de Maiden producido por Birch.
Y no sería el último.
La relación continuaría durante algunos de los discos más importantes de la banda, incluyendo The Number of the Beast, Piece of Mind, Powerslave y Seventh Son of a Seventh Son.
En otras palabras, Killers fue también el comienzo de una asociación que ayudaría a definir el sonido clásico de Iron Maiden.
Muchas canciones eran más antiguas de lo que parece
Aunque Killers apareció en 1981, buena parte de su material tenía raíces en los primeros años de la banda.
Canciones como Wrathchild, Purgatory, Drifter y Another Life habían sido desarrolladas antes de la grabación del álbum.
Esto explica por qué Killers conserva tanta conexión con el sonido inicial de Maiden.
Sin embargo, hubo composiciones nuevas. Una de las más importantes fue Murders in the Rue Morgue, inspirada en el famoso relato de Edgar Allan Poe.
Literatura y heavy metal comenzaban a encontrarse en el universo de Iron Maiden, una combinación que aparecería muchas veces durante su carrera.
¿Y la portada?
Eddie ya había aparecido en el álbum debut, pero en Killers su presencia se volvió todavía más amenazante.
El ilustrador Derek Riggs creó una de las imágenes más recordadas de la primera época de Iron Maiden: Eddie sosteniendo un hacha mientras una víctima se aferra a su camiseta.
Pero vale la pena mirar el fondo.
Riggs llenaba sus ilustraciones de pequeños detalles, referencias y elementos escondidos. La portada de Killers no es simplemente una imagen: forma parte del universo visual que convirtió los discos de Iron Maiden en objetos que daban ganas de observar, descubrir y, por supuesto, coleccionar.
Un disco ubicado exactamente entre dos épocas
Eso es quizás lo más fascinante de Killers.
No representa solamente el comienzo ni solamente el final.
Representa ambas cosas al mismo tiempo.
Fue el último álbum de estudio con Paul Di’Anno.
El primero con Adrian Smith.
El primero producido por Martin Birch.
Y uno de los últimos capítulos antes de que Bruce Dickinson llegara y comenzara una nueva era.
Un año después aparecería The Number of the Beast y la historia de Iron Maiden cambiaría para siempre.
Pero justo antes estuvo Killers.
La primera entrega de Plaza Colecciones
Por todo eso quisimos que este álbum fuera el punto de partida.
Killers es la primera entrega de la colección Iron Maiden de Plaza Colecciones.
Una oportunidad para volver a 1981, descubrir una etapa fundamental de la banda y sumar a tu colección un disco que representa uno de los momentos más interesantes de su historia.
La colección comienza aquí.
Iron Maiden – Killers.
